“A consecuencia de la baratura de la tierra en las colonias, la gran mayoría de la población es propietaria u ocupante de la tierra; y su industria está en gran medida confinada a la producción que surge de forma inmediata del suelo; a saber, alimentos y materias primas. Por el contrario, en los países viejos, donde el suelo está totalmente ocupado y el trabajo es abundante, puede decirse que las manufacturas son su producción natural para la exportación. Esto es lo que los colonizados no producen. La colonia produce lo que necesita el país viejo; el país viejo produce lo que necesita la colonia. El país viejo y la colonia son, por tanto, los mejores clientes el uno para el otro.”
E. G. Wakefield. Un punto de vista sobre el arte de la colonización. 1849.
* E. G. Wakefield (1796-1862). Colonizador británico de Nueva Zelanda.

