"La no-violencia es un arma incomparable, que puede ayudar a todos.
Yo sé que no hemos hecho mucho por el camino de la no-violencia y sin
embargo, si tales cambios sobrevienen, asumiré que es el resultado de nuestro
trabajo durante los últimos veintidós años y que Dios nos ha ayudado a
alcanzarlo."
Hay gente que tiene odio en sus corazones hacia
los británicos. Yo he oído a gente decir que estaban disgustados con ellos. La
mente de la gente común no diferencia entre un británico y la forma
imperialista de su gobierno. Para ellos ambos son lo mismo. Hay gente a la que
no le importa la llegada de los japoneses. Para ellos, quizá, significaría un
cambio de amos.
Pero esta es una cosa peligrosa.
Ustedes deben removerla de sus mentes. Esta es una hora crucial. Si permanecemos quietos y no jugamos nuestra parte,
no estaremos en lo cierto.
Si son solamente Gran Bretaña y
Estados Unidos quienes luchan en esta guerra, y si nuestro papel es solamente
dar ayuda momentánea, sea que la demos voluntariamente o nos la tomen en contra
de nuestros deseos, no será una posición muy feliz. Pero podemos mostrar nuestra firmeza y valor
solamente cuando esta sea nuestra propia lucha. Entonces cada niño será un
valiente. Lograremos nuestra libertad luchando. No caerá del cielo.
Yo sé muy bien que los británicos nos
tendrán que dar nuestra libertad cuando hayamos hecho suficientes sacrificios y
probado nuestra fuerza. Debemos
remover el odio a los británicos de nuestros corazones. Al menos, en mi corazón
no hay tal odio. De hecho, yo soy ahora un amigo más grande de los británicos
de lo que lo fui nunca.
La razón para esto es que en este
momento ellos están en apuros. Mi amistad demanda que yo debo ponerlos al tanto
de sus equivocaciones. Como yo no estoy en la posición en que ellos se
encuentran, yo estoy en condiciones de señalarles sus equivocaciones.
Yo sé que ellos están al borde del abismo, y que están casi por caer en
él. Sin embargo, aún si ellos
quieren cortarme las manos, mi amistad demanda que yo debo tratar de empujarlos
lejos de tal abismo. Esta es mi pretensión, ante la cual mucha gente puede
reír, pero no me importa, yo digo que esta es la verdad.
En el momento en que estoy por lanzar la mayor campaña de mi vida, no puede
haber odio hacia los británicos en mi corazón. El pensamiento que, porque ellos
están en dificultades, yo debo darles un empujón está totalmente ausente de mi
mente. Nunca ha estado allí. Puede ser que, en un momento de enojo, ellos
puedan hacer cosas que puedan provocarlos. Sin embargo, ustedes no deber recurrir a la violencia; eso pondría a la
no-violencia en la deshonra.
Cuando ocurren tales cosas, ustedes
deben asumir que no me encontrarán vivo, dondequiera pueda estar. Su sangre
estará sobre vuestra cabeza. Si ustedes no entienden esto, será mejor si
rechazan esta resolución. Redundará en vuestro crédito.
¿Cómo puedo culparlos por las cosas que
ustedes no son capaces de comprender? Hay un principio en una lucha, que
ustedes deben adoptar. No creer nunca, como yo nunca he creído, que
los británicos van a caer. Yo no los considero como una nación de cobardes. Yo
se que antes de que ellos acepten la derrota cada alma en Gran Bretaña será
sacrificada.
Ellos pueden ser derrotados y pueden
dejarlos a ustedes como dejaron a los pueblos de Birmania, Malasia y otros
lugares, con la idea de recapturar cuando puedan el territorio perdido. Esa
puede se su estrategia militar. Pero
suponiendo que nos dejen, ¿qué nos ocurrirá? En tal caso Japón vendrá
aquí.
La llegada
de Japón implicará el fin de China y quizá también de Rusia. En estas cuestiones, el Pandit
Jawarharlal Nehru es mi gurú. Yo no quiero ser el instrumento de la derrota de
Rusia ni de China. Si tal cosa ocurre me odiaré a mi mismo.
Ustedes saben que me gusta ir a gran velocidad. Pero puede ser que yo no esté
yendo tan rápidamente como ustedes quisieran. Sardar Patel es relatado como
habiendo dicho que la campaña debe estar finalizada en una semana. Yo no quiero
ser apresurado. Si finaliza en una semana será un milagro, y si esto ocurre
significará el ablandamiento del corazón británico.
Puede ser que la sabiduría descienda
sobre los británicos y que ellos entiendan que es equivocado poner en prisión
al mismo pueblo que quiere luchar por ellos. Puede ser que sobrevenga un cambio
en la mente de Jinnah, también.
La no-violencia
es un arma incomparable, que puede ayudar a todos. Yo sé que no hemos hecho
mucho por el camino de la no-violencia y sin embargo, si tales cambios sobrevienen, asumiré
que es el resultado de nuestro trabajo durante los últimos veintidós años y que
Dios nos ha ayudado a alcanzarlo.
Cuando yo levanté el lema “Dejen
India” el pueblo de la India, que estaba entonces abatido, sintió que yo había
puesto ante él una cosa nueva. Si ustedes quieren la libertad verdadera, habrán
de unirse, y tal unión creará verdadera democracia –igual a la que no hace
mucho fue intentada o presenciada.
Yo tengo
mucho leído acerca de la Revolución Francesa. Mientras estuve en la cárcel leí el trabajo de
Carlyle. Tengo una gran admiración por el pueblo francés, y Jawarharlal me ha
dicho todo sobre la Revolución Rusa.
Pero yo sostengo a pesar que ellas
eran luchas por el pueblo no eran luchas por la verdadera democracia, que yo
visualizo. Mi democracia significa
que cada uno es su propio amo. He leído suficiente historia, y no
he visto tal experimento a tan gran escala por el establecimiento de la
democracia mediante la no-violencia. Una vez que ustedes entiendan estas cosas
olvidarán las diferencias entre hindúes y musulmanes.
La resolución que es puesta ante ustedes dice:
“No
queremos permanecer como ranas en una charca. Estamos alentando una federación
mundial. Ésta solamente vendrá a través de la no-violencia. El desarme es
posible sólo si ustedes utilizan la incomparable arma de la no-violencia.”
Hay gente que puede llamarme un visionario, pero yo soy un verdadero bania y mi
negocio es obtener swaraj.
Si ustedes no aceptan esta resolución
no estaré apenado. Por el contrario, danzaré con alegría, porque entonces
ustedes de relevarán de una tremenda responsabilidad, que ustedes están ahora
poniendo sobre mí.
Les pido
que adopten la no-violencia como una cuestión de estrategia. Conmigo es un
credo, pero en tanto ustedes están implicados les pido que la acepten como una
estrategia. Como soldados disciplinados ustedes deben aceptarla totalmente, y adherirse
a ella cuando se unan a la lucha.
La gente me pregunta hasta qué punto
soy el mismo hombre que era en 1920. La única diferencia es que soy mucho más
fuerte en ciertas cosas ahora que en 1920.