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HITLER

STALIN

REBELIÓN EN LA GRANJA

DUES VISIONS HISTORIOGRÀFIQUES SOBRE LENIN

“Lenin, después de Marx, había de ser aclamado por el comunismo como un padre, Lenin era un hombre de baja estatura, casi redondo, con una gran vivcidad de hombre de baja estatura y con una mirada ardiente y penetrante. Los pómulos salientes y los ojos un tanto oblicuos, revelaban un origen asiático. (...) Su cabello se le cayó siendo aún muy joven, dejándole una frente amplia tras la que trabajaba una inteligencia incansable. Ya a sus veinte años le llamaban “el viejo”. (...) Su infancia fue cómoda e incluso feliz hasta la edad de diecisiete años, cuando su hermano mayor se vio envuelto en un complot para asesinar a Alejandro III, por lo que fue condenado a muerte por el propio zar. (...) Detenido como revolucionario, pasó tres años de destierro en Siberia. (...) Terminada su condena, Lenin se marchó en 1900 a Europa occidental, donde permaneció hasta 1917, con la excepción de algunos viajes secretos a Rusia. (...) Axelrod, su íntimo compañero de otro tiempo, decía de Lenin que durante veinticuatro horas al día está dedicado a la revolución, no tiene pensamiento excepto para la revolución, e incluso cuando duerme, no sueña más que con la revolución.” Palmer y Colton “No impresionaba a sus seguidores tanto por ser un hombre más interesante, mejor o más admirable que sus rivales, sino más bien por su fuerza, su energía y su decisión mucho mayores. (...) Sus rasgos más destacados eran, principalmente, su dedicación completa a sus ideas, la subordinación total de su vida personal y la disposición para sacrificar cualquier cosa o a cualquier persona. En segundo lugar, la falta de vanidad o ambición personal, combinada con una inamovible convicción de que sobre cualquier asunto en discusión él solo tenía la verdadera respuesta. Y, en tercer lugar, cuando (y solo cuando) la política no estaba en juego, una cierta tolerancia hacia las rarezas. La concentración y la fuerza de voluntad eran sus rasgos esenciales.” Robert Conquest

TEXT: MANIFEST SOVIETS MARÇ 1917

“El antiguo régimen ha llevado al país a la ruina y a la población al hambre. Era imposible soportarlo por más tiempo, y los habitantes de Petrogrado han salido a las calles para manifestar su descontento. Han sido recibido a balazos. En lugar de pan han recibido plomo. Pero los soldados se han negado a cargar contra el pueblo y se han vuelto contra el gobierno. Juntos, se apoderaron de los arsenales, los fusiles e importantes órganos del poder. El combate continúa y debe llevarse hasta el final. El viejo poder debe ser derrocado para dar lugar a un gobierno popular. A fin de ganar esta lucha por la democracia, el pueblo debe crear sus propios órganos de gobierno. Ayer, 27 de febrero, se formó un Soviet de diputados obreros compuesto por representantes de las fábricas, talleres, partidos y organizaciones democrátics socialistas. El Soviet, instalado en la Duma, se ha fijado como tarea esencial organizar las fuerzas populares y luchar por la consolidación de la libertad política y del gobierno popular.” Invitamos a toda la población a adherirse inmediatamente al Soviet, y a organizar comités locales en los barrios y a tomar en sus manos el gobierno de los asuntos locales. Todos juntos, unidas nuestras fuerzas, venceremos hasta barrer completamente al viejo gobierno y reunir una Asamblea constituyente sobre las bases del sufragio universal, igual, secreto y directo.” Arenga publicada en Isvestia, portavoz del Soviet. 15 de marzo de 1917.

TEXT: MANIFEST POBLE... DIUMENGE SAGNANT 1905

"¡Señor! Nosotros, trabajadores de San Petersburgo, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuesstros padres, viejos sin recursos, venimos, ¡oh Zar!, para solicitarte justicia y protección. Reducidos a la mendicidad, oprimidos, aplastados bajo el peso de un trabajo extenuador, abrumados de ultrajes, no somos considerados como seres humanos, sino tratados como esclavos que deben sufrir en silencio su triste condición, que pacientemente hemos soportado. He aquí que ahora se nos precipita al abismo de la arbitrariedad y la ignorancia. Se nos asfixia bajo el peso del despotismo y de un tratamiento contrario a toda ley humana. Nuestras fuerzas se agotan, ¡oh, Zar! Vale más la muerte que la prolongación de nuestros intolerables sufrimientos. Por eso hemos abandonado el trabajo y no lo reanudaremos hasta que no se hayan aceptado nuestras justas demandas, que se reducen a bien poco, pero que, sin ello, nuestra vi da no es sino un infierno de eterna tortura. En nuestro primer requerimiento solicitábamos a nuestros patronos que tuvieran a bien interiorizarse de nuestras necesidades. ¡Y lo han rechazado! Hasta el derecho de discutirlas nos ha sido negado, so pretexto de que la ley no nos lo reconoce. La demanda de ocho horas de jornada también fue tachada de ilegal, así como la fijación de salarios de común acuerdo; (...) Todas estas reivindicaciones han sido rechazadas por ilegales. El solo hecho de haberlas formulado ha sido interpretado como un crimen. El deseo de mejorar nuestra situación es considerado por nuestros patronos como una insolencia. ¡Oh, Emperador! Somos más de 300.000 seres humanos, pero sólo lo somos en apariencia, puesto que en realidad no tenemos ningún derecho humano. Nos está vedado hablar, pensar, reunirnos para discutir nuestras necesidades y tomar medidas para mejorar nuestra situación. Cualquiera de nosotros que se manifieste en favor de la clase obrera puede ser enviado a la prisión o al exilio. Tener buenos sentimientos es considerado un crimen, lo mismo que fraternizar con un desgraciado, un abandonado, un caído. (...) Tú has sido enviado para conducir al pueblo a la felicidad. Pero la tranquilidad nos es arrancada por Tus funcionarios, que no nos reservan más que dolor y humillación. Examina con atención y sin cólera nuestras demandas, formuladas no para el mal sino para el bien, nuestro bien, Señor, y para el Tuyo. (...) Rusia es muy vasta y sus necesidades demasiado múltiples para que pueda ser dirigida por un gobierno compuesto únicamente de burócratas. Es absolutamente necesario que el pueblo participe en él, pues sólo él conoce sus necesidades. No le rehuses el socorro a Tu pueblo. Concede sin demora a los representantes de todas las clases del país la orden de reunirse en Asamblea. Que los capitalistas y los obreros estén representados. Que los funcionarios, los clérigos, los médicos y los profesores elijan también sus delegados. Que todos sean libres de elegir a quienes les plazca. Permite para ello que se proceda a la elección de una Asamblea Constituyente bajo el régimen del sufragio universal. (...)" Demandas de los obreros al zar / Domingo sangriento. 10 de enero de 1905